Altos del Arapey Golf, Hotel & Spa: vacaciones en familia que realmente se sienten como descanso

Este verano estuvimos pensando mucho a dónde ir de vacaciones.
Buscábamos un lugar que no estuviera demasiado lejos de Buenos Aires, que no fuera caótico ni lleno de gente, y donde todo estuviera organizado para disfrutar en familia.
Sobre todo, queríamos un hotel donde las actividades y la comida estuvieran incluidas, para descansar de verdad.
Hasta ahora, casi siempre elegíamos alojamientos con cocina.
Eso significaba llevar comida, ingredientes y mil cosas desde casa.
Antes de salir ya estaba cansada solo de preparar todo.
Hace un tiempo habíamos ido al Sheraton de Colonia (Uruguay) por 2 noches.
Esa vez no llevamos comida, simplemente comimos en el hotel, descansamos y disfrutamos.
Fue la primera vez que sentí:
“Esto sí es una verdadera vacación.”
Ahora que los chicos están más grandes y ya no dependen tanto de comida coreana, queríamos un lugar donde todo estuviera resuelto.
Así encontramos
Altos del Arapey Golf, Hotel & Spa.
Ubicación y distancia
Desde Capital son unas 6 horas en auto.
Pensándolo con mentalidad coreana parece lejísimos, pero en Argentina se siente como un destino relativamente cercano.
Está en la zona de Salto, Uruguay, rodeado de naturaleza.
Es un resort termal all inclusive, con spa, golf y muchas actividades familiares.
Primeras impresiones del hotel
El hotel nos pareció muy limpio y bien cuidado.
El servicio fue bueno y el personal muy amable.
Es un resort termal reconocido en Uruguay, enfocado en el descanso familiar y la experiencia all inclusive.
Las habitaciones eran cómodas y tranquilas, perfectas para ir con hijos.
Actividades todo el día

Uno de los mayores atractivos es que
cada hora hay actividades programadas.
Solo hay que mirar el cronograma y sumarse a lo que uno quiera.
También hay actividades especiales para niños, con recreación casi todo el día.
Además se pueden reservar experiencias como:
- Cabalgatas
- Pesca
- Paseo en bote
- Bicicleta
- Experiencia de buceo
- Golf
- Actividades al aire libre
Mis hijos hicieron cabalgata, pesca, bote y bicicleta.
También se habían anotado para buceo, pero una tormenta fuerte la noche anterior hizo que los instructores no pudieran llegar y se canceló.
Nos ofrecieron reprogramar para el día siguiente, pero ya era nuestro check-out, así que quedó pendiente.
Espacios dentro del hotel
El hotel tiene:
- Gimnasio
- Ping-pong
- Pool
- Metegol
- Espacios de juego
En cualquier momento se puede ir a jugar.

Jugué metegol con mi hijo menor y nos reímos muchísimo.
Con el mayor jugamos al pool por primera vez juntos.
Los dos éramos malísimos, pero nos divertimos hasta el final.
(yo gané, por supuesto).
Son esos momentos simples los que quedan grabados.
Bingo familiar

También hubo una actividad de bingo familiar.
Mi hijo menor quería participar sí o sí, así que fuimos todos.
No ganamos, pero fue muy divertido.
Sentados en familia esperando los números, comentando y riéndonos.
A veces estas pequeñas actividades terminan siendo de los mejores recuerdos del viaje.

Piscinas termales
Las piscinas termales son el corazón del hotel.
Muy limpias y con temperatura perfecta.
Tenía miedo de que en verano el agua estuviera demasiado caliente,
pero estaba ideal tanto de día como de noche.
Por la noche, el ambiente era especialmente lindo.
Dentro de la piscina había un bar con bebidas ilimitadas.
Mis hijos pedían limonada sin parar.
Parecían protagonistas de película, sentados en la piscina tomando su bebida.
También había snack bar, así que cada vez que pasaban pedían algo.
Una experiencia all inclusive en serio.
Comida (lo mejor del all inclusive)
Una de las mayores ventajas:
no pensar en la comida.
Desayuno, almuerzo, merienda y cena tipo buffet.
Desayuno:
waffles, pancakes, omelettes, frutas, yogur, cereales, pan, ensaladas, salmón y más.
Mis hijos se obsesionaron con waffles, pancakes y omelette cada mañana.
Almuerzo y cena:
ensaladas, carnes, pastas, pizza, pescado, sopas, postres y muchas opciones.
Merienda:
variedad de panes, café y bebidas libres.
Pero lo mejor fue no tener que pensar
“¿qué comemos hoy?”
Esa libertad es descanso real.
Actividades en las que participamos
Con mi hijo menor participé en aquagym.
Bailamos, hicimos ejercicio y juegos con otras personas.
Al principio fue un poco tímido, pero terminó siendo un recuerdo muy divertido.
También hicimos paseo en bote remando en familia.
Fui con mi hijo mayor y no paraba de decirme que remaba mal.
Nos reímos mucho.
Anduvimos en bicicleta después de mucho tiempo.
Momentos simples pero felices.

El ambiente
Lo que más me gustó:
el ambiente tranquilo.
No es un resort ruidoso ni caótico.
Todo es calmado, ordenado y agradable.
Hay actividades todo el día,
pero sin ruido excesivo.
Nunca se siente aburrido,
pero tampoco saturado.
No estaba lleno de gente,
así que se podía descansar de verdad.
Tranquilo, pero no aburrido.
Así lo definiría.
Diferencias de estilo en la familia
Mi hijo menor y yo:
cuando vamos a un lugar así, queremos hacer todas las actividades.
Mi marido y el mayor:
prefieren no hacer nada y descansar.
Entonces yo siempre digo:
si van a descansar sin hacer nada…
¿para qué pagar un hotel así?
(en broma).
Al final cada uno disfrutó a su manera.
Fue un equilibrio perfecto.
Conclusión
Altos del Arapey Golf, Hotel & Spa fue
un viaje con equilibrio entre descanso y actividades.
✔ comida incluida sin preocupaciones
✔ muchas actividades familiares
✔ piscinas termales limpias
✔ ambiente tranquilo
✔ buen servicio
Un lugar con alto nivel de satisfacción.
De esos destinos a los que dan ganas de volver.
Estas vacaciones se sintieron realmente como vacaciones:
descansar sin aburrirse.
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Puedes ver la información oficial del hotel aquí.
