En lo que va del verano de 2026, la región ha visto un incremento preocupante no solo de casos de dengue, sino también de una enfermedad que está ganando terreno: el Virus Oropouche. Comprender las similitudes y diferencias entre el Dengue y Oropouche es vital para recibir un tratamiento adecuado y evitar complicaciones graves.
¿Qué es el Virus Oropouche?
A diferencia del dengue, que se transmite por el mosquito Aedes aegypti, el virus Oropouche se propaga principalmente a través de la picadura de un pequeño jején o mosquito conocido como Culicoides paraensis. Aunque comparten síntomas similares, estas enfermedades tienen orígenes y vectores distintos que debemos conocer.
Síntomas clave: Dengue y Oropouche
Identificar si tienes Dengue y Oropouche puede ser difícil al principio, ya que ambos presentan fiebre alta. Sin embargo, hay señales específicas:
- Dengue: Se caracteriza por un dolor intenso detrás de los ojos y dolores articulares muy fuertes. Como vimos en nuestra guía sobre el Dengue 2026, el riesgo de hemorragia es mayor.
- Oropouche: Además de la fiebre, este virus suele presentar síntomas neurológicos leves como mareos o sensibilidad a la luz (fotofobia). Una característica del Oropouche es que los síntomas pueden desaparecer y reaparecer días después (efecto rebote).
Medidas de prevención esenciales
Para combatir tanto el Dengue y Oropouche, la prevención es nuestra mejor defensa. Aquí te explicamos cómo protegerte:
- Uso de repelentes: Dado que ambos insectos pican a distintas horas, es fundamental usar repelente de forma constante durante el día.
- Ropa protectora: El jején que transmite el Oropouche es muy pequeño, por lo que el uso de mallas finas en ventanas y ropa que cubra las extremidades es esencial.
- Higiene ambiental: Mantener los patios limpios ayuda a reducir los criaderos de ambos vectores.
¿Qué hacer ante la sospecha?
Si presentas síntomas, lo primero es no automedicarse. El diagnóstico diferencial entre Dengue y Oropouche solo puede realizarse mediante pruebas de laboratorio. Consulta siempre con profesionales de la salud. Para actualizaciones oficiales, te recomendamos seguir las alertas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
